La corrupción del fútbol
Unos doscientos partidos de fútbol están bajo sospecha de haber sido amañados en Europa.
Además de la investigación de la Fiscalía de Bochum, la policía italiana ha detenido a nueve personas por pertenecer a una supuesta red de apuestas ilegales que amañaba partidos de las divisiones inferiores del país. Entre ellos se encuentra el presidente de uno de los equipos implicados. En España, la UEFA, organismo principal del fútbol europeo, inició hace unos meses una investigación del partido U.D. Las Palmas – Rayo Vallecano, de la segunda división. El encuentro terminaba en empate a cero, un resultado que daba la permanencia en la categoría a los locales. El propio entrenador del Rayo, Pepe Mel aseguró, tras saberse la investigación, que preguntó a sus jugadores en el descanso si habían pactado algo. Estos lo negaron. En el fútbol español salen a la luz otros casos como las bonificaciones a terceros equipos para que le ganen a un rival, o, en ocasiones, pagos al equipo contrario para que se deje ganar. Los implicados, de manera lógica, no lo reconocen porque incurren en un grave delito.
El fútbol es el deporte que más dinero mueve en Europa. Los escándalos relacionados con el llamado “deporte rey” comienzan a ser tan preocupantes como frecuentes. El árbitro, figura decisiva en el transcurso de un partido, se convierte en el objetivo de las mafias. Con sus decisiones, favorece al equipo que en el partido en cuestión tiene menos posibilidades de ganar, según las cuotas de las casas apuestas. De esta manera, el botín conseguido es mayor, con una inversión reducida, a repartir entre el propio árbitro y la mafia. Ya sea con un penalti, la no señalización de un fuera de juego o cualquier otra decisión. 
Pero quizá sean más graves aquellos casos donde son los propios futbolistas los implicados, gente que ha dedicado su juventud a ese deporte y cuyos valores se ven corrompidos por unos fajos de billetes. Una lacra para un deporte que un día pasó de eso a convertirse en un espectáculo televisivo de masas. Un “cabaret” de coches deportivos, tatuajes imposibles y que convierte en millonarios a personas que no han golpeado un balón jamás. El balón perdió el norte.
Javier García Ropero
Periodista
Fuente: CCS (Centro de colaboraciones Solidarias)