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Marcelo Spínola, solidario

Desde hace un tiempo llevamos pensando una sección para la web dedicada a un mayor conocimiento de los fundadores y a cómo entendían ellos el sentido de la Solidaridad que tanto marco la vida de ambos. Una sección en la que a través de los escritos de ambos, de sus fuentes directas, bebamos y descubramos nuestra más carismática SOLIDARIDAD.

Spínola Solidaria, que como bien se dice en su Ideario vive “una especial preocupación por los más necesitados, por aquellos que viven en situaciones de pobreza bien sea económica, intelectual, afectiva, física o psíquica”, tiene sus raíces en el Evangelio, pero toma forma y se va haciendo visible siguiendo las orientaciones y ejemplos de un hombre, Marcelo Spínola que, tocado por el Espíritu, se dejó conducir por El y supo dar cauce al fuego que prendió en su corazón: el amor infinito y misericordioso del Corazón de Dios..


Según él, no hizo grandes cosas; así afirmaba en una ocasión: “yo no sé hacer grandes cosas, pero sé sacrificarme por mis hijos”: pero  supo muy bien la ciencia de Dios y siguió el ejemplo de Jesucristo que, “siendo rico, se hizo pobre por nosotros”.

El, Marcelo, rico en posición social, quiso también hacerse pobre abrazando el sacerdocio y siempre supo poner sus bienes, -más bien escasos-, y su persona  al servicio de los demás.

Desde los tiempos de Huelva, ejerciendo de abogado, ya se ocupaba de los pescadores carentes de recursos y les prestaba sus servicios de abogado, no sólo sin cobrarles un céntimo sino ayudándoles, según sus posibilidades,  en lo económico.

Ya sacerdote, y sobre todo siendo Obispo, considera que el compartir con los que nada tienen es un deber. Lo expresó de un modo contundente en Sevilla, en aquel hecho de todos conocidos, cuando pidió limosna de puerta en puerta, para los que sufrían el hambre, hasta el extremo, a causa de una sequía sin precedentes en Sevilla. Cuando quisieron condecorarlo, no lo aceptó y contestó sencillamente:”No he hecho más que cumplir con mi deber de Obispo”.

Pero aquel gesto heroico al final de su vida que llenó de admiración a media Europa, no era sino la maduración y el broche de oro de lo que había sido su vida.

Recordemos la decisión que adoptó a su llegada a Málaga, cuando le indican que según el protocolo debía corresponder con una invitación en Palacio a la gente que le había obsequiado y recibido a su llegada a la Diócesis, dándole la bienvenida. Enterado de lo que costaría la fiesta respondió:" ¡NI  PENSARLO!Lo siento mucho pero cantidad semejante no puedo gastarla en fiestas, pertenece  a los pobres”.

Spínola Solidaria tiene motivos para ser SOLIDARIA; sigue el camino que rotuló Marcelo Spínola siguiendo a Jesucristo, cuyo Corazón siempre estuvo abierto a acoger y a darse a todos. “Prefería dejar sus bolsillos vacíos, antes que dejar de socorrer a un pobre”, decían sus contemporáneos.

Tanta verdad hay en este desasimiento de Marcelo a favor de los demás, que cuando murió su hermana Rosario tuvo que vender su biblioteca para sufragar los gastos del entierro.

Verdaderamente murió con los bolsillos vacíos, pero llenos de la auténtica sabiduría de Dios.

   
Eloísa Planas

 

Marcelo Spínola: María

Desde hace un tiempo llevamos pensando una sección para la web dedicada a un mayor conocimiento de los fundadores y a cómo entendían ellos el sentido de la Solidaridad que tanto marco la vida de ambos. Una sección en la que a través de los escritos de ambos, de sus fuentes directas, bebamos y descubramos nuestra más carismática SOLIDARIDAD.

 

Este es el último anuncio de nuestra entrega carismática y no queremos dejar de dar las gracias desde la Fundación a su autora, Mariló, que con motivo del día de nuestro fundador creo esta semana de anuncios Spínola.

¿Cómo terminar? Como todas las grandes ocasiones: con un aplauso. El anuncio carismático  que tomo prestado es un aplauso a la que un día se atrevió  a decir Sí y dejar que Dios se adueñase de su vida: María.



 
Os invito a hacer un repaso de nuestros anuncios carismáticos poniendo nombre  propio a todos esos subrayados del carisma. Buscad en ellos a María. No será difícil que  se convierta en el gran icono en el que se hace visible nuestro Carisma.  


•         Mujer llena del amor de Dios, ( Centrada en su Corazón: Jesucristo)

•         Mujer centrada en su presencia, contemplado su Misterio, meditando todas estas cosas en su corazón (la oración)

•         Mujer apoyada en las manos de Dios, que reconoce la presencia silenciosa de un Dios que habla  también en la inquietud y el desconcierto, en el

dolor, en la cruz, en la vida entregada de su hijo … ( Eucaristía)

•         Mujer volcada por amor que le empuja a salir al paso  en los otros: se puso en camino a casa de su prima; no tienen vino, … (Celo apostólico)

•         Mujer decidida, de opciones: esclava sólo de su Señor, dejando  que Él haga en su vida: hágase (Esclavitud)

•         Mujer silenciosamente comprometida en ser transparencia del amor de Dios. (Misión)

Un aplauso para los que  encontrando la VIDA se atreven a VIVIR. Es el momento de ver el anuncio. Ella se lo merece.

Ante ella, admiración y petición. Ella es compañera de camino, especialista en lo de Dios, Doctora en la “voluntad de Dios”,  con experiencia  más que reconocida en  elegir lo mejor. ¡No desaprovechemos la suerte de acercarnos, conocerla  y contar con ella!.

María, es verdad, fue tan santa porque recibió muchas gracias de Dios y porque correspondió a ellas.” Marcelo Spínola

Preguntad a María quién es y cómo se llama y os responderá: Ancilla (esclava)”. Marcelo Spínola

Pero no puede dudarse de que todo lo que admiramos en la madre procede de un solo principio, de un germen, de una raíz, del corazón. Si quisiéramos definir lo que es una madre, creemos que podríamos decir: una mujer que se reduce toda a corazón: que con el corazón piensa, con el corazón discurre, con el corazón habla, con el corazón hace cuanto ejecuta; … Este tipo de madre no es imaginaria, es real; pero en nadie tuvo la realidad que en la Santísima Virgen, de la cual puede afirmarse al pie de la letra que vivía en Jesucristo. El amor de Cristo es María, o si lo queréis de otro modo dicho, María es la fiel expresión del amor de Jesucristo”. Marcelo Spínola

María se merece el aplauso. El gran aplauso agradecido de todos los que creemos. No dejéis de dárselo personalmente.
Queda mucho que contar… y habrá otras ocasiones.

Pero os quedáis con vuestras gafas Spínola.  Usadlas.  Vemos aquello que queremos ver, según la clave con la que miramos. Escoged la vuestra. Buscad… y seguro que seguís descubriendo muchas cosas.

   

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