Marcelo Spínola: María

Este es el último anuncio de nuestra entrega carismática y no queremos dejar de dar las gracias desde la Fundación a su autora, Mariló, que con motivo del día de nuestro fundador creo esta semana de anuncios Spínola.
¿Cómo terminar? Como todas las grandes ocasiones: con un aplauso. El anuncio carismático que tomo prestado es un aplauso a la que un día se atrevió a decir Sí y dejar que Dios se adueñase de su vida: María.
Os invito a hacer un repaso de nuestros anuncios carismáticos poniendo nombre propio a todos esos subrayados del carisma. Buscad en ellos a María. No será difícil que se convierta en el gran icono en el que se hace visible nuestro Carisma.
• Mujer llena del amor de Dios, ( Centrada en su Corazón: Jesucristo)
• Mujer centrada en su presencia, contemplado su Misterio, meditando todas estas cosas en su corazón (la oración)
• Mujer apoyada en las manos de Dios, que reconoce la presencia silenciosa de un Dios que habla también en la inquietud y el desconcierto, en el
dolor, en la cruz, en la vida entregada de su hijo … ( Eucaristía)
• Mujer volcada por amor que le empuja a salir al paso en los otros: se puso en camino a casa de su prima; no tienen vino, … (Celo apostólico)
• Mujer decidida, de opciones: esclava sólo de su Señor, dejando que Él haga en su vida: hágase (Esclavitud)
• Mujer silenciosamente comprometida en ser transparencia del amor de Dios. (Misión)
Un aplauso para los que encontrando la VIDA se atreven a VIVIR. Es el momento de ver el anuncio. Ella se lo merece.
Ante ella, admiración y petición. Ella es compañera de camino, especialista en lo de Dios, Doctora en la “voluntad de Dios”, con experiencia más que reconocida en elegir lo mejor. ¡No desaprovechemos la suerte de acercarnos, conocerla y contar con ella!.
“María, es verdad, fue tan santa porque recibió muchas gracias de Dios y porque correspondió a ellas.” Marcelo Spínola
“Preguntad a María quién es y cómo se llama y os responderá: Ancilla (esclava)”. Marcelo Spínola
“Pero no puede dudarse de que todo lo que admiramos en la madre procede de un solo principio, de un germen, de una raíz, del corazón. Si quisiéramos definir lo que es una madre, creemos que podríamos decir: una mujer que se reduce toda a corazón: que con el corazón piensa, con el corazón discurre, con el corazón habla, con el corazón hace cuanto ejecuta; … Este tipo de madre no es imaginaria, es real; pero en nadie tuvo la realidad que en la Santísima Virgen, de la cual puede afirmarse al pie de la letra que vivía en Jesucristo. El amor de Cristo es María, o si lo queréis de otro modo dicho, María es la fiel expresión del amor de Jesucristo”. Marcelo Spínola
María se merece el aplauso. El gran aplauso agradecido de todos los que creemos. No dejéis de dárselo personalmente.
Queda mucho que contar… y habrá otras ocasiones.
Pero os quedáis con vuestras gafas Spínola. Usadlas. Vemos aquello que queremos ver, según la clave con la que miramos. Escoged la vuestra. Buscad… y seguro que seguís descubriendo muchas cosas.
