MISIÓN

VISIÓN

Hace falta…

… una PERSONA que se sienta querida y creada por amor, que tenga posibilidades de promoción y educación, que se cuestione su vida y se sienta llamada a dar respuesta a las necesidades del mundo en el que vive sin desviar su ruta del dolor de la gente.

… un MUNDO en el que nos reconozcamos hermanos y hermanas, corresponsables del cuidado de la casa común. Un mundo sin fronteras ni márgenes, que priorice el bien común.

… una FUNDACIÓN SPÍNOLA SOLIDARIA coherente, visible, querida y referente evangélico de solidaridad para la Familia Spínola y otros ámbitos cercanos, lugar de encuentro, red de intercambio y conocimiento mutuo de personas de distintos países a través de acciones educativas que promuevan un proceso transformador de la persona concreta y, desde ella, de la sociedad.

que se entregue en su hambre de verdad y en su hambre de bien.

VALORES

Desde la identidad nace una forma concreta de entender la realidad y el modo de transformarla, centrada en la persona…

Creemos en el trato personal, de corazón a corazón.

Nuestra brújula son las necesidades de las personas.

 

Queremos ser apoyo de largo recorrido, sobre todo en los momentos de duda o dificultad.

Nos queremos como somos, hermanos y hermanas, sin importar raza, género o creencias.

Soñamos grande pero reconocemos nuestras limitaciones, y sentimos nuestros pies en contacto con la tierra.

…y en una forma de hacer y dejarse hacer.

Deseamos poner nuestra vida a disposición de los demás.

 

Creemos en la cooperación entre iguales, basada en la dignidad y en las capacidades, y centrada en las causas estructurales.

 
 

Nuestra brújula son las necesidades de las personas.

 
 

La libertad del compromiso, estar para la persona.

Soñamos dar sin medir, de forma incondicional, y no valorar las cosas por su precio.

Tratamos de mostrarnos sin artificios y nos gusta la belleza de lo ordinario.

Así somos por dentro, sin recovecos, mostrando lo que hacemos y cómo lo hacemos.

 

Creemos que “muchos pocos” son tanto o más valiosos que “pocos muchos”.

 

Creemos en la capacidad que Dios sigue alentando en lo profundo de los corazones.