Apoya el movimiento obrero

Siendo Obispo de Málaga, denuncia los abusos del capitalismo, que en sus palabras “explota a la persona, cual si una máquina a la que no se da más que aceite y sebo para que se mueva ligera y actúe con perfección”. Esto le lleva a defender ante el Senado el descanso dominical y a promover entre los trabajadores medios pacíficos de resistencia.