ALIMENTAR TAMBIÉN ES EDUCAR
Patricia volvió de Angola con algo claro. Durante dos meses, convivió con niñas y niños de la Escuela Sagrado Corazón de Alto Luena. Allí entendió algo que no se olvida: aprender con hambre no es aprender.
Cada mañana, 210 niñas y niños llegan con ganas de crecer, jugar y descubrir el mundo. Pero para la mayoría, la comida del colegio es la única comida completa del día.
Patricia vio la realidad y decidió no mirar hacia otro lado.
Hoy quiere hacer algo concreto: asegurar su alimentación durante todo el curso escolar.
EL RETO
18.900€ para cubrir el programa de alimentación anual
210 niños y niñas de educación infantil
10€ = 1 beca del mes de alimentación
Hoy puedes ser parte de su historia.
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Alimenta la esperanza