De puntillas o dejando huella

http://www.bebes.net/wp-content/uploads/2012/04/puntillas-bebe-300x229.jpgHay tipos de experiencias de voluntariado como personas que hayan hecho alguna vez un voluntariado. Cada uno vive la experiencia desde lugares distintos, tanto físicos como vivenciales, y las motivaciones, los prejuicios… en definitiva, la vida que cada persona lleva en su mochila hace que la experiencia sea de una manera o de otra.

También hay varias formas de afrontar una experiencia de este tipo, que además hace que se viva de una manera o de otra. Un voluntariado se puede recorrer de puntillas, con la idea de ayudar a esa “pobre gente” que tanto necesita, pero sin dejar que traspase nuestros límites, sin dejar que cale y nos cuestione en nuestra vida. Sin tener una mirada crítica, que intente ver más allá, que intente profundizar en las causas, y no se quede simplemente en la superficie de las consecuencias: pobreza, vivir al día, falta de responsabilidad… Los voluntarios de este tipo suelen hacer un juicio rápidamente, y habitualmente, sus ideas vuelan con ellos desde que parten de sus casas hasta que regresan. Creyéndose en posesión de la verdad y de lo mejor, se desesperan porque “esta gente no quiere aprender, no quiere salir adelante, están así porque ellos quieren”. Piensan que lo mejor que les puede pasar es ser como nosotros y que desde occidente tenemos que enseñarles a los “pobres” cómo tienen que hacer las cosas.

Por el contrario, otra manera de afrontar una experiencia de entrega es abriéndose a la posibilidad de que deje huellas. Despojándose todo lo que se pueda del equipaje vital que traemos, con apertura de miras, con ganas de acercarse a la gente, de salir a un encuentro profundo, de igual a igual con el otro, en el que hay tanto o más que aprender. Chttp://lh6.ggpht.com/-2EtsYp0R5FQ/TJdMPs-o4oI/AAAAAAAAPNY/MWuVdWoTOeM/huellas-en-la-arena.jpg?imgmax=640uando esto se da, el voluntario traspasa su límite, se cuestiona, intenta saltar las barreras culturales y comprender las diferencias en el modo de entender la vida. Se buscan las causas de las situaciones, se contextualiza… Cuando esto se da, el voluntario se deja transformar por la realidad.

Este segundo tipo es el que intentamos promover desde Spínola Solidaria, ojalá todos nuestros voluntarios y voluntarias lo vivan así y la experiencia sirva para ir transformando sus corazones.

Eduardo García