Dejarse hacer en lugar de hacer en la experiencia de voluntariado

c3b414e920ff8f868cac0422346766aaEste sábado pasado hemos tenido la segunda jornada de formación de voluntariado, que estaba orientada a interiorizar en nosotros mismos, a descubrir nuestras virtudes, a corregir nuestros fallos, y a ver más allá de lo que suponen un par de meses compartiendo, viviendo y aportando lo que somos y lo que podemos ofrecer.

Una interiorización personal, conocernos y recuperar aquellas cosas que creíamos olvidadas. Es fundamental conocerse a sí mismos para intentar conocer al prójimo, asimilar su situación, el contexto de su realidad, y las diferentes maneras de ayudarlo.

Tenemos que percibir el voluntariado como algo transformador. Debe ser el comienzo de un cambio en nuestras vidas, y arrojar por la borda lo que nos ata a distracciones innecesarias, lo que nos ata a nuestra manera de ver las cosas, y por ello, a la manera de afrontarlas desde nuestra posición.

Por ello, tenemos que tener la capacidad de HACER pero siempre teniendo en cuenta dónde estoy, con quién comparto mi vida en ese momento, analizar previamente la manera de actuar, desde la experiencia y el consejo de la Comunidad. (Congregación, voluntarios veteranos,…)IMG_8174

Por ello, hay que DEJARSE HACER, desde la humildad de lo que somos, y con la humildad de que muchas veces recibimos mucho más de lo que podemos dar.

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Conocer la forma de vivir, de organizarse, teniendo en cuenta cómo se estructura el TIEMPO en el lugar donde vayamos, es esencial para actuar de una manera u otra.

Sólo si somos capaces de viajar a la FRONTERA DE DERECHOS con un espíritu receptor, vivir las 24 horas del día en esta realidad, venciendo los miedos, y afrontando que debemos echar a un lado las “seguridades” de nuestro entorno, conseguiremos que el reto de construir un mundo con más de esperanza y ilusión, se haga realidad.

Pablo