Encuentros

a626851201ee34d81bd46b739e198607 Cómo expresar en pocas palabras lo que esta vivencia está suponiendo…encuentro, quizás esta sea una buena palabra.

Y lo primero que nos salió al encuentro fue un ritmo muy distinto que al principio nos llegó a costar y chocaba con nuestros esquemas de eficacia y de control, que caracterizan “nuestro mundo”. Hemos tenido que acostumbrarnos a que en cualquier momento el plan se desbarata y surgen otros, a que salir por la calle de camino es aventurarse a no llegar a dónde ibas y a detenerte en cada esquina un ratito a conversar, a que el horario ha de ser muy, muy flexible y nunca hacer problema por ello.

Hacernos a un ritmo mucho más humano, en el que la persona es más importante que la tarea o el plan, ritmo sencillo que se te mete por dentro…

  • El ritmo en el que puedes conversar y mirar a los ojos,
  • El ritmo en el que el corazón puede desvelarse,
  • El ritmo de la naturaleza que nos rodea y nos contagia, del crecer de los árboles, de la tranquilidad de los animales y del atardecer…
  • Ritmos que posibilitan la vida y el encuentro.

Y es que aquí lo que cuenta son los encuentros y de esos sí que nos vamos a llevar en el equipaje de vuelta.597e2d40aa744757dd61dfd394dc0035

  • Encuentros con personas como la señora Paula, una viejita que cuida la capillita de Corateí, con una vida durísima escrita en su rostro, pero con una mirada brillante que la hace bonita y que se despliega cuando nos ve llegar y nos abre las puertas, que se queda en un rinconcito cuando estamos con los jóvenes en la capilla dando el grupo y luego siempre nos despide emocionada, diciéndonos que a ella el tema le ha encantado.
  • Con nuestros vecinitos de al lado, esos que bañamos y damos la leche, con sus caritas sucias que buscan ese encuentro con sus brazos que se extienden hacia nosotras buscando el cariño que nunca tuvieron.
  • Encuentros como con los jóvenes, en Corateí o en Ayolas, en su apertura y en su fe profunda y sencilla que nos han transmitido en los momentos que hemos podido compartir.
  • En las miradas brillantes de nuestros niños del apoyo, que se encienden con cualquier juego, broma o abrazo y se vuelven de fiesta con una música o un vaso de leche.ebf08e8aac0698952934091c69627a65
  • Con todo un pueblito que se nos ha quedado ya en el corazón, Corateí, encuentro en la sencillez, la acogida, el agradecimiento constante por lo más insignificante, en su forma de vivir la Eucaristía o el compartir con ellos la victoria de su equipo de fútbol.
  • Y en nuestra pequeña comunidad, llena de oportunidades de encuentro, en una conversación espontánea, en coincidir tendiendo, limpiando un baño o pelando papas, en la oración compartida cada tarde, en la risa o en los momentos bajos.

31f4a07d38357ccac0f4076354fb7e35Aquí todo invita al encuentro, a simplemente salir, abrir los ojos, dejar los esquemas y permitir ese Encuentro, el encuentro para el que nacimos y que nos espera a cada instante…porque es ahí donde el Señor nos espera, ese Dios encarnado en lo sencillo, en lo real, en lo que mancha y acaricia, es ahí donde nos espera, nos llama y quiere ser descubierto y ENCONTRARNOS.