Enero 2021

Llegaron caminando hasta la base aérea militar de Greenham Common desde Gales. El objetivo de aquel grupo de mujeres era denunciar el almacenamiento de armas nucleares que se llevaba a cabo allí. Era septiembre de 1981 y al principio no eran muchas, pero decidieron establecer allí un campamento de paz. Se instalaron en los alrededores de la valla de metal que rodeaba la base; allí se encadenaron 36 mujeres que pensaban quedarse hasta que sacaran los misiles de cruce. Tres años más tarde el campamento de mujeres seguía allí, llegaron a congregarse 50.000 mujeres que se abrazaban, tejían, cosían pancartas, cortaban la valla y reivindicaban un futuro sin armas nucleares. Se trató de un espacio casi exclusivo de mujeres, defendían que “el sitio de la mujer no estaba en la casa, sino en la protesta” y los hombres apoyaron estas protestas desde casa, compartiendo obligaciones y cuidados. El eco de este movimiento anti-nuclear creció, se instalaron campamentos en el resto de Inglaterra, Europa y América. Lo que comenzó como una protesta de un grupo de mujeres terminó siendo una de las movilizaciones pacíficas anti-nucleares más significativas de la década de los ochenta.

 

Aquí tienes algunos de los enlaces que hemos utilizado para aprender de esta historia y para buscar referencias fotográficas:

CRAFTTIVISM.COM

WIKIPEDIA

RITIMO.ORG

¿Por qué hablar de este tema este mes?

30 – enero: Día Mundial escolar de la No violencia y la Paz. Por este motivo, comenzamos el calendario con un colectivo que llevó a cabo una protesta pacífica contra las armas nucleares situadas en la base de la RAF de Greenham Common en Berkshire (sur de Inglaterra).

¿Tiene la Iglesia una postura sobre la proliferación de armas nucleares?

El compromiso por la paz de personas que han arriesgado sus vidas exponiendo sus cuerpos en protestas pacíficas contra la proliferación de armas nucleares nos parece que es un testimonio coherente con la doctrina social de la Iglesia.

Desde la creación de las armas nucleares, la Iglesia católica se ha posicionado en primera línea en la lucha contra estas últimas a través de sus valores morales de paz, justicia y defensa de los derechos humanos, de su papel como mediadora de conflictos en la escena internacional y de su concepción de la guerra justa, y ha recordado con regularidad que “siempre se puede, sin embargo, temer que los experimentos atómicos con fines bélicos, si no cesan, pongan en grave peligro toda clase de vida en nuestro planeta” (Pacem in Terris, 1963). (International Center for Researh and Decision Support #)

Referencias eclesiales 

El compromiso por la paz de personas que han arriesgado sus vidas exponiendo sus cuerpos en protestas pacíficas contra la proliferación de armas nucleares nos parece que es un testimonio coherente con la doctrina social de la Iglesia.

Desde la creación de las armas nucleares [1], la Iglesia católica se ha posicionado en primera línea en la lucha contra estas últimas a través de sus valores morales de paz, justicia y defensa de los derechos humanos, de su papel como mediadora de conflictos en la escena internacional y de su concepción de la guerra justa, y ha recordado con regularidad que “siempre se puede, sin embargo, temer que los experimentos atómicos con fines bélicos, si no cesan, pongan en grave peligro toda clase de vida en nuestro planeta” (Pacem in Terris, 1963).

Desde la era nuclear, y más concretamente desde el principio de la Guerra Fría, el Vaticano ha concedido a las cuestiones nucleares un lugar prioritario en su programa de política exterior. Y es que el Vaticano no tardó en percatarse de que las armas nucleares iban a cambiar fundamentalmente la naturaleza del sistema internacional. Por otra parte, para la Iglesia católica, “todo acto de guerra que tienda indiscriminadamente a la destrucción de ciudades enteras o de vastas regiones con sus habitantes, es un crimen contra Dios y contra el hombre
(Gaudium et Spes, 1965)

Posición del Vaticano sobre las armas nucleares
Desarme nuclear: tiempo de abolición (artículo en inglés)

El campamento pacifista de mujeres de Greenham Common (Greenham Common Women’s Peace Camp) fue un campamento pacífico establecido para protestar contra las armas nucleares

El primer bloqueo de la base ocurrió en mayo de 1982 con 250 mujeres protestando pacíficamente, durante el cual 34 personas fueron arrestadas. En diciembre de 1982, 30.000 mujeres se unieron alrededor de la base militar.

El campamento se hizo famoso cuando el 1 de abril de 1983, cerca de 70.000 manifestantes, como recoge el director de Estudios Políticos del Instituto Kroc de la Universidad de Notre Dame, David Cortright, formaron una cadena de 14 millas (unos 23 kilómetros) desde Greenham hasta Aldermaston y la fábrica de municiones en Burghfield.

¿Qué dice la Declaración Universal de los Derechos Humanos?

Artículo 20.

  1. Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas.
  2. Nadie podrá ser obligado a pertenecer a una asociación.

¿Qué dicen los ODS?

Paz, justicia e instituciones sólidas

  • Meta: 16.a Fortalecer las instituciones nacionales pertinentes, incluso mediante la cooperación internacional, para crear a todos los niveles, particularmente en los países en desarrollo, la capacidad de prevenir la violencia y combatir el terrorismo y la delincuencia

Algunos datos más

Stockholm International Peace Research Institute calculó que, al inicio de 2020, los nueve países con armamento nuclear —Estados Unidos, Rusia, Reino Unido, Francia, China, India, Pakistán, Israel y la República Democrática Popular de Corea (Corea del Norte)—, tenían conjuntamente unas 13.400 armas nucleares. Alrededor de 3.720 de estas armas están desplegadas en fuerzas operativas y casi 1.800 están en un estado de alerta operativa elevado.

En la Universidad de Princeton crearon una simulación, que muestra la devastación que dejaría un conflicto nuclear entre Estados Unidos y Rusia. En cuestión de horas habría 34 millones de muertos y más de 57 millones de heridos.