¡Entrenando el Alma Misionera!

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¡¡Hola!! Aquí estamos de nuevo para seguir haciéndoos participes de lo que estamos viviendo, que sin duda cada vez es más intenso y más hondo…

El lunes día 8, tomamos un colectivo a la mañana dirección CORATEÍ, es una zona donde se ha trabajado mucho desde hace años, y los jóvenes aprecian mucho a las hermanitas. Entre estos jóvenes se encuentra nuestra querida Marizol, la primera chica que conocimos cuando llegamos a Ayolas. Ella nos recibió en la puerta de su casa con un lindo cartel de BIENVENIDA que nos sorprendió muchísimo a todas, se notaba que le había dedicado horas, estaba hecho a mano y seguro que con inmenso cariño.

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De Corateí hay que destacar la belleza de su paisaje y el calor de su gente, que nos estaban esperando sin conocernos de nada para compartir con nosotros. Ese día aprendimos una gran lección y es que aquí COMPARTIR es un talante vital no una opción que se toma a veces. Nadie nos avisó y nosotras sabiendo que comeríamos fuera de casa nos hicimos nuestros típicos “sándwiches” individuales y según gusto de cada una… para nuestra sorpresa una vez allí, todo el mundo empezó a poner sobre la mesa lo poco, lo mucho que traía, algunos aportaban solo su estar ahí, y es que aquí cuando se dice vamos a “compartir” un ratito, es literal ¡¡siempre se comparte!! Siempre se piensa en NOSOTROS.DSC_0223

Tras el compartir dimos un paseo por su maravillosa playa, ¡increíble el escenario! Pudimos ver varios animalitos, monos, coatíes, tucanes… Tras el paseo con todos los jóvenes, rato del que disfrutamos muchísimo, nos dirigimos hacia la canchita, donde estaban jugando al fútbol los jóvenes de Ayolas y Corateí con nuestro ya amigo el pa’i Esteban, fue divertido verlos jugar y sobre todo ver al pa´i disfrutando con los jóvenes, ciertamente otro modo de ser y hacer Iglesia.DSC_0258

El martes y el miércoles volvimos a nuestra actividad habitual, estando por las mañanas en la escuela con los pequeños, y a la tarde ayudando en los barrios con la tarea a los chicos de San Isidro y San Rafael.DSC_0600DSC_0434

Del miércoles destacamos lo que disfrutamos al compartir el ensayo con el “Ministerio de Música” de la capilla San Jose Mi. Hace poquito han estrenado la misa de los jóvenes, se celebra los sábados a la tarde y nos ofrecieron la posibilidad de participar en el coro recién inaugurado, invitación que aceptamos con entusiasmo. El coro cuenta con guitarras, batería, piano, bajo… y todo lo que los jóvenes estén dispuestos a aportar para hacer de esta celebración una auténtica fiesta a su manera. ¡Una maravilla! disfrutamos muchísimo en compañía de los jóvenes de esta increíble iniciativa.

El jueves a la tarde, tuvimos una visita muy especial, nos visitaban dos Laicas Spínola de Argentina, con las que compartimos algunos ratos de convivencia y les mostramos lo que estábamos haciendo, nuestro día a día, querían conocer… fue bonito el encuentro.

El viernes era un día muy especial en la escuelita Madre Celia, ya que se celebraba el Día del Niño, se unieron a la celebración los chicos de la escuela de las Mercedes, esa escuela que visitamos hace unas semanas para compartir con nosotros. En esta fiesta derrochamos creatividad ¡hicimos de todo!, un teatro del chavo del ocho, juegos, canciones, e incluso pintar las caras a los niños de la escuela, con lo que disfrutaron enormemente.DSC_0413DSC_0571DSC_0428DSC_0540DSC_0498

El sábado, después de acompañar a los chicos de la infancia misionera del barrio, llegaron nuestras compañeras de Asunción, con las que compartimos todo el fin de semana en una visita exprés, ya que llegaron el sábado por la tarde y se fueron el lunes por la mañana temprano. Esa tarde, después de que llegaran, fuimos a la misa de los jóvenes, donde compartimos un rato muy especial de adoración al Santísimo con nuestras compañeras y todos los jóvenes del pueblo.

El domingo partimos muy temprano en un colectivo para visitar las ruinas jesuíticas, algo que teníamos muchísimas ganas de conocer, y más después del visionado de la película de La Misión, que nos había ayudado a comprender aún más todo lo que pasó con las misiones y la expulsión de los jesuitas en el siglo XVIII.

Primero paramos a desayunar y tomamos chipa caliente con queso acompañado de mate cocido, una bebida y un aperitivo muy típicos de aquí de Paraguay, y nos dirigimos a la primera ruina, Jesús de Tavarangué, en la región de Itapúa, cerca de la ciudad de Encarnación, a la que llegamos tras unas tres horas de viaje. Estas ruinas se conocen como la ciudad que pudo haber sido y no fue, ya que fue poblada durante poco tiempo debido a que estaban en constante movimiento. Luego, fuimos a visitar las ruinas más famosas de la zona, Santísima Trinidad del Paraná, unas ruinas impresionantes, ya que se conserva gran parte y nos ayudó a comprender como vivían los guaraníes con los jesuitas. Por último visitamos las ruinas de San Cosme y San Damián, reconstruidas casi en su totalidad, cuyo mayor atractivo son los estudios astronómicos que realizó un jesuita allí, muy importantes en la época.IMG_6141

Al día siguiente nos despedimos de nuestras compañeras que se marcharon temprano para Asunción y comenzamos un nuevo día… aprovechando que era feriado, día de la Asunción, y que nos podían acompañar muchos jóvenes dimos comienzo a una MISIÓN en el barrio de Barretokue, ¡Ya os contaremos más adelante!

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