ESA VIDA DE VERDAD

Al principio, me daba la sensación de que no me iba a acostumbrar a la vida de allí y ahora hay días que, aunque suene raro, hasta la echo de menos, echo de menos el vivir esa vida de verdad y no la que aquí nos pintan.

Fui capaz de convertir los obstáculos en oportunidades, de no darle la espalda a los problemas del mundo sino enfrentarme a ellos, valorar las miradas, los abrazos, los momentos…

Fui queriendo cambiar su vida, bueno mejor dicho mejorarla, y lo único que han conseguido ha sido sacar lo mejor de mí y cambiar la mía para siempre.

Isabel Rocha