Las flores VIII

Desde el hemisferio norte estamos en la temporada de recogimiento donde cada día  se reduce un poco el tiempo de la luz solar: los árboles de hoja caduca lo demuestran claramente con los extraordinarios tonos que van cogiendo sus hojas, las matas del huerto de verano ya se están marchitando y las abundantes plantas del verano, con la multitud de tonos en sus flores, también se están debilitando. Se pueden observar a las grullas que van camino del sur con su peculiar sonido y su forma de volar , las hormigas, las abejas, las avispas, las moscas, las mariposas, los saltamontes y los murciélagos prácticamente han desaparecido, salvo alguna mosca despistada en un día soleado. Infinidad de ejemplos en la naturaleza demuestran que los seres vivos en esta época del año se adaptan a una nueva estación de oscuridad pero igual de sorprendente y maravillosa es la naturaleza con seres vivos que florecen en este periodo del año o que salen en busca de su comida.

Cuando llegamos a la casa donde vivimos desde hace 4 años, las antiguas personas que vivían nos regalaron la planta de la moneda, es la moneda que seguimos manteniendo y de una manera increíble tiene flor ahora; nuestra moneda florece en noviembre!!! Hace unos días la pasamos al interior de la casa, se nos rompieron algunas ramas que pusimos en agua y hasta las ramas del agua tienen la flor.

Mientras que los gorriones, los verdecillos, los jilgueros o los pardillos prácticamente dejan de verse por nuestra casa, el colirrojo tizón nos visita cada día. Creemos que viene un ejemplar adulto y también un pollo volantón. Cómo nos alegran estas visitas!!!

Hace un tiempo creo que habría empezando hablando del mes de noviembre diciendo algo parecido a esto “que rollo, llega el frío, anochece a las seis de la tarde, el viento, la lluvia, los días desapacibles….” pero siento que ahora, estos días, son igual de necesarios que los días de sol y anticiclón, que cada periodo del año es igual de importante y necesario.

El otoño esta en cualquier rinconcito, solo hay que detenerse a contemplarlo; creo que debemos sentirnos muy afortunadas y afortunados de poder ponernos unas botas, una ropa de abrigo y un gorro y salir, aunque sea 5 minutos, a buscarlo.

“Vincúlate a los vínculos. ¡Vivifícate con la vivacidad!” Joaquín Araujo