NINGUNA INFANCIA FUERA DE JUEGO
El patio del colegio del barrio de Palanca, en Luanda, es un torbellino de risas, carreras y gritos a la hora del recreo. Es el único momento del día donde el alumnado es dueño absoluto de su tiempo, un espacio no dirigido por adultos donde se consolidan amistades y se aprende a convivir. Sin embargo, detrás de la aparente espontaneidad del juego, se esconde una realidad invisible: es aquí donde se empiezan a asumir y reproducir, de forma casi inconsciente, los roles de género y las desigualdades que arrastra la sociedad.
Para romper con esta inercia, el grupo de jóvenes Spínola de Sevilla ha lanzado la campaña de recaudación de fondos «Ninguna infancia fuera de juego». Una iniciativa enmarcada dentro del proyecto Puerta Violeta, cuyo objetivo es transformar por completo este espacio físico y social a través de la creación de patios dinámicos e interactivos donde todos tengan un lugar
Cada aportación a «Ninguna infancia fuera de juego» se destinará íntegramente a los materiales y la adecuación de estas nuevas áreas interactivas.
El juego es un derecho universal, pero el juego en igualdad es, además, la herramienta más poderosa para construir el futuro. Ninguna niña o niño de Luanda debería quedarse al margen.