Primeros días en Luanda

 

Sevilla-Lisboa. Lisboa-Luanda. Ya hace doce días que comenzó nuestra aventura por aquí. Es larga la distancia que nos separa de España, más aún la que nos separa de nuestra realidad. El idioma, la cultura, la comida, el agua que sale del grifo, la prevención anti-mosquitos antes de empezar cada día… Pero poco a poco  nuestros días van cogiendo forma. Los rostros nos son cada vez más conocidos y los nombres se nos van grabando a fuego lento en la cabeza y en el corazón: Luckenia, Lucio, Nazaré, Alexandre, Moisés, Isabel… Cada día es un nuevo comienzo.

Desayunamos y rezamos juntos y cada uno emprende su camino hacia la actividad de la mañana. Javi recibe con gustos a los pacientes en el centro de salud mientras los demás intentamos con gran esfuerzo dar clases a los niños que atienden a las clases de apoyo que se dan en la escuela. Refuerzo de primaria para los pequeños e informática, matemáticas e inglés para los adolescentes. 

Llega la hora de comer y bendecimos. Agradecemos la comida que se nos pone en la mesa. La hora de la comida se ha convertido en una auténtica actividad de convivencia. Las hermanas responden a todas las preguntas que con tanta inquietud nos van surgiendo con cada paso que damos al adentrarnos en la realidad de Luanda. Y ellas con cariño y paciencia nos responden. Mientras nos ponemos al día de cómo han ido las clases vamos pensando en las actividades de por la tarde. Deportes, pulseras, guitarra, papiroflexia, español… y un puñado de niños que contentos llegan cada tarde a disfrutar de un rato compartido. 

Y así se van sucediendo los días. El grupo de voluntarios va cogiendo forma. Vamos aprendiendo y creciendo juntos por este camino que hemos decidido emprender. Nos impresionan las realidades que tocamos, la suciedad por las calles del Barrio de Palanca, el tráfico de la ciudad, la concepción de las relaciones familiares… pero también nos ilusiona y nos esperanza la Fe con la que rezan los niños cada mañana antes de empezar las clases, las ganas de aprender con la que atienden cada lección que explicamos, el amor con que se tratan entre hermanos, primos, tíos, sobrinos… y sobre todo la manera en que acaba saliendo el sol, aunque tímidamente, cada tarde al acabar el día.

 

Inma, Álvaro, Blanca, Javi, Adela, Rocío, Álvaro y Carmen.

Luanda. 23 de julio del 2024.