“Te llevo tatuado en las palmas de mis manos”

 Ayolas, 26 de agosto de 2015

Dicen que todos llevamos el nombre de alguien escondido entre cada sonrisa. Será por eso que no hemos dejado de sonreír en todos estos días que duró nuestra estancia en Ayolas.

Muchos son los nombres que han configurado nuestras vidas en estas semanas, que han abrazado nuestras almas y nos han robado, sin pretenderlo, una parte de nuestros corazones que se quedarán aquí para siempre.

Celebrar la amistad supone sentirse bendecida y agradecida por amar y saberse amada. Confiar en el otro y sentirte segura mientras deslizas aquello que eres en manos de los demás. Y mostrar las tuyas, que podrían parecer vacías, para que pueda agarrarse quien más lo necesite. Manos abiertas para estrecharlas al decir tu nombre, para abrazarte y apretar fuerte por si crees que puedes caerte.

Blog ParaguayNuestras manos, que han agarrado las de los niños de S. Rafael y Sta. Rosa de Lima cuando hemos bailado, y jugado. Que les han servido para sumar, restar incluso multiplicar cuando el ingenio acompañaba. Para acariciar sus cabellos y hacerles saber que los queremos porque nos sobran los motivos.

Aprender con Wall-e que las emociones solo necesitan de una expresión para ser compartida, y que merece la pena ser valiente cuando queremos a alguien.

Correr, jugar, pintarnos, lavarnos los dientes y un silbato que va de boca en boca, pueden transformarnos la vida, porque son las cosas diminutas las que causan emociones gigantescas.

Blog Paraguay 2Cerrar los ojos, soñar, dejar que el Señor me sueñe y te sueñe. Descubrir que en su sonrisa también están escritos nuestros nombres colgados en cintas de colores. Y así disfrutamos de los jóvenes, hablando con y sobre el Señor, y los planes que tiene para cada uno de nosotros. Descubriendo la apasionante aventura de ser feliz siendo aquello que estamos llamados a ser, y confiando a ciegas que a nuestros Sí Dios nos devuelve cientos de promesas cumplidas.

Nuestras manos, que sirvieron para cargar sillas y mesas, que sujetaron nuestras cabezas cuando pensamos y rezábamos aquello que sería mejor hacer, también han servido para despejar nuestras caras cuando las emociones decidieron apoderarse de nuestro control.

Blog Paraguay 3Y esas mismas manos se levantaron con timidez y tristeza para decir adiós. Un adiós cargado de agradecimiento y de un profundo amor cuyos propietarios son todos esos nombres que seguirán escondidos tras nuestras sonrisas: Carlos, Natalia, Fernando, Mathias, Naida, Marcos, Fátima, Mateo, Daniela, Eva, Nico, Alcides, Gabriel, Julio, Victor…

Lydia, Isabel Mª, Palmira y Gimena.